¿Pero por qué podría necesitar yo a un perito calígrafo?

Motivos para necesitar a un perito calígrafo
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Como decíamos ayer, la profesión del cotejo de letras y firmas es todavía una gran desconocida para la mayoría del público. Cuando alguien me pregunta por mi profesión, lo más normal es que se sorprenda e intente saber algo más sobre lo que solemos hacer en la práctica pericial. Seguramente te estés preguntando para qué podrías necesitar tú los servicios de un perito calígrafo. ¿Y si te dijera que podrías acudir a nosotros en más ocasiones de las que se te están pasando por la cabeza ahora mismo? Aunque cada vez menos, escribimos de forma manual cada día. Nuestra firma es la marca característica y personal que empleamos para dar nuestro consentimiento. ¿No es normal entonces que surjan más problemas al respecto de algo que hacemos a diario? Y, al mismo tiempo, que se desarrolle una ciencia que nos ayude a solventar los contratiempos que nos puedan surgir.

La situación más común en la que vamos a necesitar a un perito calígrafo es cuando alguien ha firmado por nosotros. Hay muchos listillos por el mundo que se creen por encima del resto. Encontrarse con uno de estos ya es mala suerte, pero cuando encima intenta timarnos ya nos ha tocado la perra gorda. Es el caso de aquellos que firman contratos, títulos bancarios, testamentos o acuerdos en nombre de otros. Eso NO se puede hacer, no hay más vuelta de hoja. Tal vez poseas un poder notarial que te permite firmar o autorizar en nombre de otro, pero siempre con tu propia firma. La firma es personal: se pueden ceder sus poderes, no la firma en sí. Además de ser técnicamente imposible (porque no se puede reproducir con total exactitud la firma de otro), es un delito. Como consecuencia de esto, nos podemos encontrar muchas sorpresas desagradables:

  • Como que te exijan cumplir un contrato que desconocías.
  • Que cambien las condiciones de un contrato que habías aceptado y alguien consienta por ti.
  • Si alguien recoge un paquete o pedido en tu nombre.
  • Si alguien envía algo en tu nombre.
  • Que otra persona se comprometa a algo con tu firma.

También podemos encontrar el caso contrario y que alguien incumpla un contrato alegando que la firma que aparece en el mismo no es la suya. Esto es una práctica habitual, ya que es la otra parte quien tiene que encargarse de encontrar un perito que demuestre que la firma en cuestión pertenece al firmante original. Si es tu caso, ten en cuenta que aunque en principio tengas que pagar la minuta del perito de tu bolsillo, una vez haya sentencia firme y se condene en costas al firmante, será él quien tenga que afrontar el coste del perito.

¿Y si se trata de letras y escritos?

También es una práctica muy común el redactar a mano un contrato y que más tarde el escritor se niegue a reconocer su autoría. O que se manuscriba un acuerdo, se firme por las personas correspondientes y que más tarde uno de ellos agregue una línea con su propio puño y letra sin conocimiento del resto.

Lo mismo sucede con los anónimos. ¿Qué pasa cuando alguien nos deja una nota en la que nos amenaza o nos acosa? ¿No hay manera de saber quién ha sido? Si sospechas de una o varias personas, basta con que tengas una muestra de su letra para cotejar. El perito calígrafo hará el resto del trabajo por ti.

De igual manera, puede llegar a nuestro poder un documento escrito por alguien y que simplemente queramos conocer su autor. El procedimiento es el mismo que en el caso de los anónimos, basta con tener muestras indubitadas de escritura de la persona que sospeches que puede haberlo redactado para que el perito elabore el informe que pudieras necesitar.

Los testamentos escritos a mano

Por desgracia, también es muy habitual que nos peleemos por herencias. Son temas desagradables, y más todavía cuando hay riñas familiares de por medio. Muchas personas deciden dejar en su lecho de muerte un testamento ológrafo (escrito a mano) que invalida los anteriores. En estas ocasiones, para evitar problemas y aunque haya testigos, lo mejor y más recomendable es acudir a un perito calígrafo. Este atestiguará si se trata de un documento real o de una falsificación. Así que sí, puedes necesitar a un experto en grafística en más ocasiones de las que podrías imaginar.

¿Qué hago en caso de necesitar a un perito calígrafo?

Puedes acudir a nosotros a través de la vía judicial en el marco de un procedimiento jurídico o de forma privada. Como abogada, siempre recomiendo evitar la vía judicial y llegar a un acuerdo de ser posible. Los procesos jurídicos nos agotan a todos los niveles, y nuestra tranquilidad mental no tiene precio. Por eso la vía privada de la pericia caligráfica es tan importante, porque puedes terminar de raíz con un problema que, de otra manera, podrías tardar años en solucionar. Un informe privado puede ser la solución que estás buscando para ese quebradero de cabeza que te quita el sueño.

Si has sido víctima de una falsificación documental, estamos a tu disposición para ayudarte. Llámanos sin compromiso, te atenderemos personalmente y te ofreceremos un presupuesto a medida para tu caso. Puedes leer más acerca de nuestros servicios en la pestaña de «perito calígrafo». Recuerda que puedes contactarnos a través del el email almugalanvicente@gmail.com y el teléfono 679 621 605, o bien rellena el siguiente formulario:



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Una respuesta a “¿Pero por qué podría necesitar yo a un perito calígrafo?”

  1. […] proceder a demostrar que se ha realizado un delito de falsedad documental es necesario recurrir a un perito calígrafo y documentólogo. Se trata de una figura no demasiado conocida en nuestro ordenamiento jurídico. Un perito […]

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